Enigma del Doán

El Enigma del Doán es una documentación artística elaborada por El Colectivo de Estudios Contemporáneos el Doán, artistas locales del Cantón de Paraíso, Provincia de Cartago,que se propusieron participar en la muestra Aztlántis Cartografías 2022, y dedicarlo a la docente y artista paraiseña Zoleila Solano. En dicha documentación se publican textos de reflexiones sobre la investigación realizada el año 2021, entrevistas a los pobladores de la zona, fotografías del sitio e ilustraciones creadas por estos artistas de varios aspectos del contenido. En este blog se ofrece una síntesis de este proyecto.
El cerro Doán. Foto cortesía de Youset Vega.
El Enigma del Doán
Se trata de un proyecto cultural creado por el Colectivo de Estudios Artísticos Contemporáneos El Doán, destinado a generar una documentación artística la cual contenga los frutos de la investigación para recuperar la memoria y generar un punto de interés artístico, cultural, turístico, natural e histórico en el Cantón de Paraíso, y de esta manera participar en la muestra Aztlántis Cartografías 2022.

¿Qué es el Doán?
Es un cerro a 1832 metros de altitud en lo que se conoce como Valle de Ujarrás, estribaciones colindantes con la Cordillera de Talamanca, al oriente de Urasca, distrito Cachí, Cantón Paraíso, Provincia Cartago (al Este, a su vez, del Valle Central). Al cerro se puede ingresar por Urasca Viejo, o por Quelitales, Peñas Blancas de Cachí, caminata de varias horas para llegar a observar la enigmática piedra del cerro. A este sistema montañoso conocido como formación Doán, lo conforman el cauce del río Reventazón, el cual recorre parte del Valle Central para desembocar en el Caribe, además los cerros de Urasca, Gavilucho, Cachí, Loiza, Guábata, hasta Tapantí en el Valle de Orosi. Dicho circuito geográfico por la parte posterior lo conforman el río Táus y Tausito, las comunidades El Humo, Pejibaye y Tucurrique, de manera que presentan su propia singularidad ecológica.

El cerro Doán en el valle de Ujarrás. Foto cortesía de Abelardo Morales. En la parte superior, casi tocando las nubes, se observa la antena de radiocomunicaciones instalada desde los años cuarenta del siglo pasado.
Valle de Ujarrás y Urasca
Zona de enorme riqueza natural, histórica y turística, pues en épocas anteriores a la conquista española, los oriundos del Valle demostraron valentía, dando dura batalla a los foráneos que usurpaban sus territorios. El nombre del valle evoca la memoria del cacique Uxarraci, cuyos descendientes se aliaron con otras tribus de Atirro y Turrialba, para enfrentar a la Corona. Para contrarrestar estas presiones, los españoles dieron cierta categoría al lugar, que alcanzó un importante desarrollo, cuna a su vez de personajes muy connotados de la colonia, como el Presbítero Florencio del Castillo, enviado, a las Córtes de Cádiz en España, como defensor del habitante originario, y ocupó la Presidencia, para desplazarse posteriormente a México, donde fue nombrado Obispo de Oaxaca en el Estado de Juárez. Entre 1683 y 1693 en Ujarrás se erigió la ermita de cal y canto que hoy permanece en ruinas. Recibe el título de Villa en 1813 y entre 1832-1833, debido a inundaciones, la población fue trasladada a Llanos de Santa Lucía, actual Ciudad de Paraíso.
Metodología y frutos esperados
Como principal interés del estudio, denominado “documentación artística”, basada en entrevistas, revisión a documentos, literatura, colecta de datos históricos, toma de fotografías, observaciones al sitio, dibujos, mapeos y análisis de los cuales responder a la interrogante de qué es el Doán, y por qué existen tantas expectativas en los pobladores de lugar, en tanto existen varias versiones a veces encontradas de su existencia, y sobre la cual plantear las hipótesis que conformarán esta propuesta del colectivo de arte contemporáneo.

Ilustración de William Sánchez acerca de la Atántida. 2022.
Aztlántis
El colectivo se formó de cara al desafío que representa participar en la próxima muestra internacional ‘Aztlántis’ [Cartografías], 2022, que se realizará en el país, curada por Rolando Castellón Alegría y Luis Fernando Quirós Valverde, además de otros curadores y artistas invitados.
La noción territorial que focaliza el título de esta muestra, evoca la histórica idea de la cultura de Aztlán, patria de los antiguos mexicas o aztecas, y que según el curador e historiador chicano Thomas Ybarra-Frausto presentada para el Foro Ante América, MADC, 1994, se extendía de California y Sur de Estados Unidos hasta Panamá. El otro signo interrogante es el continente perdido de la Atlántida, mito o realidad que nos permite abordar de manera creativa las hipótesis a esclarecer.
Descripción del proceso
El interés suscitado por el sitio desde hace varios años, e incrementado en la actualidad, motivó a colectar información y realizar observaciones acerca del lugar: mapas, fotografías, entrevistas a personajes notorios en cuanto son testigos de esta actividad social, cultural, histórica o laboral del cerro y las comunidades circunvecinas a Urasca, y recolectadas de la tradición oral, fundamentales de rescatar para la presente propuesta, en tanto son también la memoria cultural del Cantón de Paraíso, la provincia de Cartago y el país.

Ilustración de Matilde Quesada Coghi ilustrando la metáfora del Doán con una princesa bribrí reposando en su formación. 2022.

Ilustración de LFQ, ilustrando esa misma metáfora que la mujer originaria que emerge del mar y reposa en el Doán. 2021.
Respecto al lugar, no existe suficiente información que aclare los datos, hay una página en internet de “Rincones de Costa Rica” con escuetos datos y fotografías, con mapas recuperados de Google, un par de videos producidos por la UNED, algunos artículos en revistas en aspectos geográficas y climáticos, pero nada suficiente.

Ilustración de Carolina Valencia acerca de la diosa Yoruba de los siete mares Yemayá. 2021

Ilustración de Carolina Valencia acerca de Mulurtmi, princesa bribrí que originó las aguas de ríos y mares. 2021
El arte contemporáneo
Se le denomina al arte de nuestros tiempos actuales, el presente, el hoy, a diferencia del período nombrado arte moderno, al contemporáneo se interesa en todos los demás campos del saber: la historia, la arquitectura, la agricultura, los eventos sociales, la geografía, la geología, la botánica, la zoología y la biología, donde precisa investigar sus frutos, como en el presente caso, para crear una documentación que registre lo planteado en la propuesta del colectivo.


Dos ilustraciones de Anayansi Orozco acerca de los relatos de Iván Orozco. 2021
Además de la práctica artística propiamente dicha, el arte contemporáneo incluye ámbitos tales como la crítica y teoría del arte, la educación artística, las escuelas de arte, la curaduría, las publicaciones especializadas, los medios de difusión, mediación y el coleccionismo.
A modo de ejemplo y comparación con el arte del ayer, a aquel le interesaba el paisaje, el territorio o la naturaleza, pero solo como representación. Al artista actual le interesa crear con la tierra misma, como ocurre con el Land Art, en cuyas instalaciones a veces engloba movimientos de tierra para provocar sensaciones en el espectador. En la situación nuestra, interesa trabajar con los datos históricos del sitio, con la geografía, la geología, la naturaleza, más que con la representación misma de su entorno.
El proyecto es inédito, tanto a nivel local como del país, y se presentará en forma de libro impreso, y algunas láminas descriptivas del proyecto y sus frutos, para ser exhibidos en la muestra. Importa también la mediación que convoque a conversatorios, visitas guiadas, y textos críticos publicados en medios culturales.

Giacomo Coghi. El Doán sirvió de refugio y paso de los moradores originarios, 2021.
Desde el punto de vista conceptual, que tanto interesa al arte de hoy, el fruto esperado será una metáfora, en tanto el arte nos permite re-imaginar la historia y el contexto, se llegará a ello reflexionando en análisis, síntesis, modelos y especulaciones creativas del origen y realidad de esta zona geográfica.
Tradiciones
Las tradiciones, narraciones, relatos, tienen una voz esencial en el proyecto, han sido escuchadas y recuperadas de las entrevistas a los lugareños o a personajes conocedores del lugar y tema. Es común encontrar que ellos hablen de dos o tres sitios con el mismo nombre, se explica en el hecho que, para los vecinos, llamar Doán a todo cerro ubicado en ese sistema o formación montañosa, se explica en que el conjunto es conocido con ese mismo nombre.
Uno de los enigmas referidos en este estudio es que Doán fue un volcán extinto en tiempos de conformación geológica continental, que posee un edificio volcánico muy erosionado por el paso de los siglos, y que los lugareños ignoran, mientras, durante la colonia, se hablaba del volcán “Santa Lucía”, al oeste del actual Ujarrás, que, según los estudios históricos científicos no lo es. (Molina y Palmer 2004).
Durante la colonia los habitantes del valle llamaban volcán a todo cerro que tuvieran en frente, de ahí el relato del volcán “Santa Lucía”: Un sacerdote, cuando oficiaba misa en la ermita del lugar, que daba al poniente, durante la consagración, observó fuego en el cerro, colindante con “El salto de la novia”. Agrega el relato que el oficiante subió en procesión por el camino del “Picacho”, acompañado por los fieles y la imagen de Nuestra Señora Ujarrás, y al llegar al sitio lo bendijo y de inmediato cesó lo que creyeron era una erupción.
Existe un estudio resiente de los científicos Iván J. Sanabria-Coto y Mauren A. Bonilla-Hidalgo, investigadores del Instituto Costarricense de Electricidad, quienes estudiaron la geología de la zona, e incluso análisis a las aguas de las fuentes que brotan al pie de esos cerros, y no encontraron razones racionales para creer que hubiera un volcán. Las explicaciones que ofrecen al caso, fueron publicadas en la revista Geográfica de América Central.
Concluyen los investigadores:
“Por lo tanto, mediante la presente interpretación geológica se descarta una actividad volcánica histórica y localmente reciente en el área de estudio, como la causa principal de los aparentes fenómenos descritos por Prado (1921) para las leyendas del cerro/volcán Santa Lucía en el valle de Ujarrás; no obstante, cabe resaltar que todas estas leyendas aportan el valor geográfico necesario dentro de la parte narrativa de fenómenos y sucesos, para facilitar la formulación de la presente interpretación geológica así como de las siguientes investigaciones que se puedan derivar en el futuro”. (Sanabria, I. y Bonilla, M. 2020. Párrafo final)
( https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2215-25632021000200030&lng=en&nrm=iso&tlng=es )
Algo más que un cerro
La conformación de las cordilleras de Costa Rica, la Volcánica de Guanacaste y Volcánica Central, y las llanuras aluviales, fueron episodios ocurridos desde tiempos inmemoriales en una era de alta actividad de conformación geológica. La Cordillera de Talamanca se formó por subducción, choque de las placas Caribe y Cocos, trasciende que esta última se mete bajo la placa Caribe, de manera que, el fondo marino, en algunas situaciones emerge a la superficie. Explica el por qué, en esta zona del Valle Central, se encuentran con facilidad fósiles grabados con formas de conchas marinas. Y es quizás por ello que el Pacífico Central, última sección de la placa Cocos se dan tantos enjambres sísmicos, algunos con grados mayores de terremoto.
El Doán, como se dijo, es un cerro en las inmediaciones de la pared Norte de la cordillera de Talamanca, sitio al cual son asociadas contradicciones sobre su origen y condición actual. Algunos aducen que éste es un volcán extinto, otros que cuevas bajo una enorme piedra la cual corona el cerro, y que dicha cueva o túnel tiene bloqueada su boca. Parece que en tiempos antiquísimos la zona estuviera habitada pues ahí se encuentran vestigios de actividad humana y varios cementerios indígenas.
Respecto a la Atlántida, abordaje de la exposición de 2022, para que esa isla desapareciera, se comenta que el planeta experimentó una gran debacle que la destruyó y sumergió en el océano Atlántico, resuena además el diluvio, acontecimiento registrado por la Biblia y que ocasionó la transformación del planeta.
Al continente Atlántida, Grecia acusa su pertenencia, en tanto el mito nace a partir del pensamiento de Platón al escribir los diálogos Cristias y Crimea, ubicados siglos atrás, es esa mítica noción del continente perdido. España la reclama pues según los estudiosos de tiempos antiguos, las columnas de Hércules de las que habla Platón son para algunos el Peñón de Gibraltar, en el extremo sur del territorio ibérico. Portugal la reclama como suya pues más allá de las columnas mencionadas es zona marítima portuguesa. América la reclama en tanto que algunos investigadores la ubican en el Atlántico en este continente.
Uno de los intelectuales que han escrito sobre esta noción de la legendaria patria de los atlantes, fue Ivar Zaap, quien publicó a inicios de esta centuria y milenio el libro “Atlantis in América”, y “Retorno a la Edad de Oro. La lengua cuadriculada de los Huetares”, 2015, publicado por la Editorial Tecnológica de Costa Rica.
Imaginario simbólico
El arte nos permite especular creativamente, crear nuestros propios imaginarios, a través de símbolos, y diversos encuadres del devenir de la humanidad. Las visiones e intuiciones de los artistas, sirven en muchos casos, para conocer nuevas páginas del acontecer. Recién trascendió, por ejemplo, como en las selvas amazónicas colombianas, fueron descubiertas una impresionante cantidad de pinturas rupestres prehistóricas, hazaña que cambió la idea existente que sólo en Europa existía ese carácter de manifestaciones.
¿A qué se debe ese prospecto del Doán en esta dinámica cartográfica titulada Aztlántis?
Tal y como se menciona en la introducción, en los años sesenta del siglo XX, la artista y educadora Zoleila Solano Ramírez, llegó a la comunidad de Urasca de Cachí, a trabajar como maestra rural en la pequeña escuela del lugar. El edificio educativo estaba a orillas del río Urasca, que baja desde las entrañas de la formación Doán. Comenta que durante los recreos los niños jugaban junto al cauce y les sorprendía ver bajar piedras labradas y petroglifos, y, a un centenar de metros, había una piedra partida por una serie de perforaciones meridionales y que nadie daba razón de su origen.
La maestra, en la dinámica de aprendizaje realizaba excursiones al cerro Doán o Duán, que para ellos era una enorme piedra o peñón coronando un cerro, con una falla aparente al frente de la roca, y tenía una caverna interior bloqueada, y algunos vecinos afirmaban que existían paredes de piedra, además encontraban vestigios de carbón, por los fuegos que hicieron en el lugar para cocinar alimentos, alumbrarse o calentarse al pasar la noche ahí.
Uno de los personajes entrevistados, Marvin Picado, aduce que él de niño observó bajar del cerro, a familias enteras de indígenas, que habitaban adentro en la cordillera, y lo hacían en fila india, luego regresaban y pernoctaban en la cueva. Recuérdese que, Ujarrás y Orosi, desde antes de la conquista, ya eran importantes emplazamientos que, con la llegada del europeo, migró territorios adentro. También se sabe que dichos habitantes viajaban desde las poblaciones talamanqueñas para llegar a Tapantí y la zona de Orosi y lo hacían también por la parte posterior donde corren el río Táus y Tausito, entrando por Pejibaye y El Humo.
Antecedentes del asunto tratado
Para la muestra “Mayinca Tiestos de una Cultura”, 2015, realizada en la zona de los antiguos calabozos del Museo Nacional de Costa Rica, curada por Rolando Castellón y LFQ, se presentó un librito impreso publicado por la educadora Solano, con el relato titulado “El Enigma de la Piedra”, contaba con dibujos de aquella enorme roca, y un mapa ilustrado de la localización de la escuela, el río, la represa hidroeléctrica y otros sitios de la zona.
En varias ocasiones viajamos a explorar el lugar junto con la maestra, acompañados incluso por el curador Castellón y el mismo investigador sociólogo Ivar Zaap, antes de su sensible deceso, pues en las aguas que venían de montes arriba, con las crecentadas y deslaves bajaban piedras labradas, en un material marmóreo, como el de algunos fósiles. Aducíamos que estaban enterradas bajo la superficie de esos cerros, y al llover se provocaban deslaves, el río las bajaba quedando dispersas en las márgenes. En la revista Tecnología en Marcha del Instituto Tecnológico, se documenta uno de estos fenómenos atmosféricos:
“La región más afectada por el fenómeno de deslizamientos y avalanchas fue aquella que comprende las laderas de los cerros Congo, Doán y Campano, es decir, en el interfluvio anterior a la confluencia de los ríos Pejibaye y Reventazón, provincia de Cartago”. (Mora, Valdés y Ramírez. 1989. P 15).
Una fotografía e ilustración
Bajo esa sospecha y la motivación de investigar aquel enigmático cerro, e intentar cuadrar nuestras hipótesis, que, por lo general en el ámbito del arte, la intuición es fundamental al alimentar un gran proyecto artístico, como es éste, nos dimos a la tarea de rastrear datos y elaborarlos para que fueran información pertinente del caso, fue cuando apareció una foto en una página de internet referente al “extinto volcán”, que apreciaba su supuesto cráter en forma rectangular, de unos tres kilómetros de longitud por uno y medio de anchura, y al estar cubierto por el verde montañoso, solo se aprecian unas cuantas líneas de arbustos que cruzan su superficie.
Por otro, buscando datos e imágenes de la supuesta isla Atlántida, apareció una ilustración en la cual se divisa su forma oblonga, con un volcán al fondo, y vestigios de lo que pudo ser la ciudad de Poseidón y los atlantes, caracterizada por tres círculos concéntricos, que entre sus espacios corría el agua marina, traída, al interno, por un canal desde el mar, a su vez atravesados por puentes en forma de cruce de diagonales. Sorprendió sobre manera que aquella ilustración de la posible capital del continente-isla, y la existencia del volcán, era muy similar a lo encontrado en la fotografía de Google Maps, referencia del sábado, 11 de agosto de 2018, titulado “EL DUAN, UN ANTIGUO VOLCÁN EN EL CORAZON DE CARTAGO” ( http://losrinconesdemipaiscr.blogspot.com/2018/08/el-duan-el-volcan-que-modifico-el.html ). Después del párrafo siete, se localiza la foto de Google Maps, registrada como Digital Globe de 2018, y captada por el geógrafo Youset Vega.
Acercamiento a la geología de la zona
Ya decía que el arte contemporáneo pone mucho interés es aspectos científicos como en este caso, por lo que son referidos algunos artículos publicados en revistas y en una tesis de licenciatura en la cual se argumenta el tema.
Fueron consultados estudios geológicos respecto al origen y características de la Formación Doán, para tener certeza de que el cerro fuera un volcán en tiempos antiquísimos, a pesar de que los vecinos lo niegan. En una tesis de Licenciatura para la Universidad de Costa Rica, Escuela de Geología, titulada “Comportamiento Geomecánico de las formaciones geológicas: Guayacán, Suretka y Doán en excavaciones subterráneas. Caso Proyecto Hidroeléctrico Reventazón”, de Jorge Salazar Chacón y Edwin Zamora Nuñez, citan a su vez a Alvarado & Pérez, 1999, quienes revelan:
“Definida inicialmente por Escalante (1966), esta unidad rocosa está compuesta en más de un 80% por depósitos volcanoclásticos (piroclásticos y epiclásticos), así como coladas de lava y diques subordinados. Los depósitos piroclásticos y autosclásicos (brechas volcánicas y tobas) consisten en depósitos de flujos de bloques y cenizas, flujos ricos en líticos y cristales, avalanchas de escombros volcánicos e intercalaciones de ceniza. A esta formación se le asigna una edad posiblemente Plioceno”. (Alvarado & Perez, 1999). (Chacón y Zamora 2015 Octubre 2015. Página 23).
Concluye el estudio: “Debido a su génesis (debris avalanche), la Formación Doán presenta macizos rocosos muy heterogéneos; por tanto, su caracterización geotécnica es compleja. Únicamente fluye posible caracterizar los niveles intermedios e inferiores del debir avalanche, donde los bloques presentan diámetros centimétricos. (Chacón y Zamora 2015 Octubre 2015. P.53).
Interesa, a manera de comprobación, que en el estudio que refiere a las avalanchas de 1989, en el estudio geológico de las litologías aparece, en el punto b:
Rocas volcánicas y volcaniclásticas, asociadas a la Formación Doán, por ejemplo, lavas dacíticas y andecíticas, aglomerados y brechas. (Mora, Valdés y Ramìrez. 1989. P17)
Algunas publicaciones referidas
Termina una historia y comienza otra, la de nuestra propuesta para la exposición virtual Aztlántis 2022 [Cartografías], y la presente documentación, con sus puntos de vista y percepciones pueden presentar contradicciones y subjetividad, pero son reflexiones personales y/o colectivas de artistas, que tienen una visión de mundo muy distinta, que podrán encontrar un curso y derrotero con el tiempo, y sobre manera, al aliar la ciencia con el arte de un tiempo tan cambiante como el actual.
Interesa además lo que dé sustento científico como artístico, en estos mismos días del 2021 en que se conduce la presente investigación, la Bienal Sur de Argentina, exhibe en Málaga, España, un proyecto singular: “Cartografías Disidentes”. Interesa relacionar lo expuesto en tanto que son mapas “mentales” que ayudan a clarificar su incidencia o disidencia en la cultura actual:
“Los primeros mapas apenas intuían cómo eran los continentes, que ahora podemos rastrear al milímetro gracias a Google Maps. La uruguaya Paola Monzillo ha recopilado muchas de esas ilustraciones en unos cuadernos sin orden temporal ni contexto. “Son imágenes que dicen más de nosotros que de lo que buscamos representar, porque siempre están influidas por el poder político, económico y social”, comentó la artista-curadora, de 35 años. Y agrega: “Hoy algunos nos parecen ridículos, pero ¿qué dirán las futuras generaciones cuando los mapas actuales queden antiguos?”, se pregunta esta creadora suramericana, que también se plantea cómo sería el mundo si algunas de las representaciones históricas hubiesen llegado hasta la actualidad”. ( https://elpais.com/cultura/2021-07-27/cartografia-disidente-contra-las-verdades-absolutas.html?fbclid=IwAR3sEYSV-PCtXJv7I2ktUYbovMD49aYtoBKUJ-PqjH1Vf5R278hKjNsdFP0 )
Nos inspira, además, más que el mapa y la actitud del artista uruguayo Joaquín Torres García, quien quizás hastiado de tantas presiones del centrismo o norte cultural, y que los ojos del mundo solo observaran las nociones hegemónicas “newyorkcentristas” o “eurocentristas”, como las llamaba el crítico de arte Gerardo Mosquera en los noventa, que Torres García le dio vuelta al mapa de Sudamérica.
Intentamos entonces, con este proyecto, aprovechar nuestras especulaciones gráficas y creatividad vertida en dibujos, para crear un imaginario simbólico, punto en la periferia del Valle Central, en el límite cantonal entre Paraíso y Jiménez, que por sus riquezas naturales e históricas pueda atraer la visitación de un turismo cultural buscando descifrar los propios enigmas de estos tiempos tan controversiales.
Hay otro punto ciego, que aumenta interés histórico: la torre de transmisión de comunicaciones, aún existente en la cresta del cerro, y un helipuerto, el cual servía a las tropas norteamericanas destacadas en el Pacífico, quizás para la espera estratégica durante la Segunda Guerra Mundial. Y digo “punto ciego”, en tanto no se registra una carretera para llegar al lugar, su conexión era única por vía aérea.


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