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“Ph RT” y “Mi Ba-Río” propuestas de Juanli Carrión y Rodolfo Kúsulas

  • Foto del escritor: Luis Fermando Quiros
    Luis Fermando Quiros
  • 31 jul 2022
  • 7 Min. de lectura

Una de las propuestas en Galería Nacional. Fotos cortesía del Centro Cultural de España


Cada día son más dramáticas las conjeturas a que llegan los científicos acerca de la vida del planeta Tierra, y no son solo para asustarnos, aunque ya se advierten serias consecuencias en el clima, pero sí para que asumamos nuestra responsabilidad como habitantes de este mundo en crisis, y que será lo que leguemos a las futuras generaciones, a nuestros descendientes.


Todos hemos visto fotografías y videos de incendios en Europa y Norte América, debidos al calentamiento global. Sabemos de los calores infernales que azotan a esas geografías y en particular a sus ciudades; somos conscientes de que los hielos en el Polo Norte se derriten por el aumento de estas temperaturas globales, y eso provoca que, poco a poco, los niveles de las aguas de los océanos inunden los continentes.


El asunto central de este discurso es que le hemos perdido respeto a la madre Tierra, pareciera que a las mayorías no les importa tirar la basura a ríos y mares, ensuciar la atmósfera con gases efecto invernadero y producto del uso de combustibles fósiles, que nos tienen de cabeza, debido a la guerra en el Oriente europeo y su alto costo, pero también a otras nocivas conductas las cuales provocan que el mundo se asfixie.


Al apreciar las pinturas orientales cuando representaban el paisaje, lo hacían con una enormidad y al individuo humano diminuto, que significaba respeto por la naturaleza. Hoy, como dije, le perdimos nuestra consideración. Por fortuna existen artistas en el mundo que guardan ese respeto y significado en la relación que entablamos a diario con el medio, y lo hacen mostrando a los demás sus pautas para con el planeta.


Las propuestas “Ph RT y Mi Ba-Río” de Juanli Carrión y Rodolfo Kúsulas, en la Galería Nacional y el Centro Nacional de la Cultura y la Ciencia, mejor conocido como Museo de los Niños, son muestra de esas prácticas del arte contemporáneo que motivan nuestras conductas acerca del entorno, la casa de todos que debemos habitar con respeto y protección, para no afectar a la pachamama o madre Naturaleza.


Se aprecian propuestas con materiales extraídos con tolerancia del entorno, bejucos y fibras naturales, ejemplos para dejar de usar las materias sintéticas y meternos en esa política de reducir el impacto de la industria en el entorno. Apreciar estas fotografías de lo expuesto halaga, en tanto descubren el tesoro existente en esa materialidad tolerante con el medio, y la conducta que conlleva.



Jardín vertical. Fotos cortesía del Centro Cultural de España



Ciudad Paisaje (nota de prensa del CCEspaña)

En el marco del proyecto San José Ciudad Paisaje, y en colaboración con el Museo de los Niños, el Centro Cultural de España presenta las obras de los artistas Juanli Carrión y Rodolfo Kúsulas, denominadas Mi BA-RIO (2022) y PhRT (2022).

Ambas obras recogen el concepto de la conexión entre el río Torres y las comunidades que atraviesa, para interpelarnos acerca del modelo de urbanismo de espaldas a los ríos urbanos que se vive en las ciudades.


Mi BA-RIO 2022 es una instalación de un Jardín Vertical, realizado por la empresa Trópico Vivo, en una pared del parqueo del museo que hace una representación político social de los barrios que atraviesa el rio Torres mediante diferentes especies de plantas.

La obra se configura también como una pintura abstracta viva que capta la atención de los visitantes al museo. Un juego bajo el que en realidad subyace un estudio e interpretación de este San José fluvial. Las áreas cubiertas por cada planta que encarnan los barrios quedan atravesadas por el transcurso del río, representado por un espejo en el que el visitante se verá reflejado, un gesto introducido por Carrión y Kusulas para apelar a la consciencia en torno al cuidado de las aguas y su impacto sobre nuestra salud y el territorio que habitamos.


La analogía entre plantas y comunidades incluidas en la obra es: Hierbabuena – Merced; Tradescantia zebrina – Pavas; Helecho esparrago – Uruca; Iris amarillo – Montes de Oca; Peperomias de hoja carnosa – Goicoechea; Manicillo forrajero – Mata Redonda; Pilea peperomioides – Carmen; Soleirolia – Tibás.


La obra PhRT 2022 es un montaje en el interior del Museo de los Niños, en la que se representa la contaminación del río Torres en cinco comunidades diferentes por las que circula.


A través de unos talleres participativos se ha realizado la tinción de tiras de algodón mediante el colorante natural que se produce al cocinar frijoles negros en las diferentes muestras de agua del rio. Según el grado de contaminación de estas varía su ph, reaccionando con el colorante natural y produciendo una gama de colores que va desde tonos amarillos a violáLos proyectos de Juanly Carrion responden estéticamente a la historia social, política y cultural del lugar donde se realizan, reuniendo personas, comunidades, acciones, información, lugares, materiales o geografía para reconstruir "el paisaje" generado por sus conflictos inherentes.



Una de las propuestas en Galería Nacional. Fotos cortesía del Centro Cultural de España



ARTE & NATURA [En Proceso] ( https://issuu.com/luquiva/docs/arte___natura )

Esta es una de las muestras on line que protagonizó la visión de Museo de Pobre & Trabajador, colectivo de arte contemporáneo, en la cual comenté:

El ser humano, arte y naturaleza, son un trinomio indivisible, en tanto ésta -la natura como creación-, es máxima expresión del arte, al igual que la criatura humana que la habita y emerge de ella, y busca con su innato talento reinventarla en su práctica artística. Hacer arte hoy, no significa mera contemplación, sino interacción entre el individuo y entorno, encontrando nuevos contenidos.


La naturaleza inspira esperanza, contagia el deseo de alcanzar un mundo mejor, con mayor calidad, tal y como se manifiestan los microsistemas vivientes, y de los cuales tenemos mucho que aprender. Al artista le ha interesado el entorno que le rodea, desde los albores de la civilización, hasta nuestros días, cuando intentamos protegerla y motivar una conciencia de conservación y respeto; gracia que nos dona el planeta Tierra, consideración esencial para la vida futura.


Esta poética de acercamiento al origen, resiente la agresión y deterioro de los recursos naturales, cuya defensa es discurso de punta, para que la humanidad vuelva su mirada al bosque, montañas, troncos, árboles, piedras, aires, aguas de ríos y mares, flora y fauna. Es signo de esperanza, en tanto nos da lo necesario para vivir: agua, aire, calor, plantas medicinales, alimentos vegetales o animales, paisaje.


De manera que vislumbro un futuro inmerso en esta dote: La Tierra, como en los inicios cuando el ser viviente vivía de sus recursos, sin consumir lo artificial, cuya industria hoy contamina y tensa complejas relaciones comerciales. Ejemplo de este fenómeno es el neolieralismo, que se propone apropiar de todo, aunque tenga que desaparecer a gran parte de la población, como ocurre con la pandemia del coronavirus y el peligro de la actual guerra por la invasión rusa a Ucrania.


Desde un punto de vista clásico el arte el hombre siempre ha buscado su imitación. Pero las cosas han cambiado y los artistas contemporáneos recurren a la protesta para denunciar la intervención humana en la naturaleza. (C. García. https://www.neo2.com/arte-y-naturaleza/ 14 marzo 2016)


Como manifestación arte-naturaleza-ser humano, la natura se transforma, y el artista ya no emula su paisaje o representación de sus criaturas, sino que trabaja con ella, generando instalaciones, objetos, fotografías, videos, land art, y desde ahí filtra sus posiciones para con la cultura, política, estéticas y ecología, un todo vinculado, como manifiesta C. García en el anterior blog citado: “a la percepción social del mundo”.


Existe además una naturaleza interior, la cual contemplamos en nuestras meditaciones y reflexiones, que se conecta con el espíritu creativo y lo activa a crear. Hoy en día, el arte emerge de nuestros adentros para vivificar imaginarios simbólicos o nuevas perspectivas de expresión centradas en la natura.


Por fortuna, y como táctica del reset, volvemos a las muestras físicas y a proyectos de investigación en la realidad y contextos de la ciudad, los jardines, los bosques, los ríos, como el proyecto de estos artistas exhibido en la Galería Nacional.



Jardín vertical. Fotos cortesía del Centro Cultural de España



Revisión al tema en la panorámica internacional

Con el Arte Conceptual a inicios de los setenta, se rememora ingeniosas propuestas de Joseph Beuys (1921–1986), tanto como había impactado el Povera en Italia de los sesenta, abrieron nuevos surcos a la creatividad observando la naturaleza. El Land Art ofreció otro aporte fundamental al diálogo entre el trinomio arte/naturaleza/ser humano.


Fueron significativas las espirales de Robert-Smithson (1938–1973), y en particular la “Spiral-Jetty”. El arte del paisaje construyó obras con rocas, árboles, tierra, las tensiones atmosféricas del viento, la tormenta, la lluvia, se convierten en insumos para expresar ideas naturales al entorno, como los Campos de Rayos de Walter de María (1935–2013).


En el país, la colección del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), posee una importante instalación con las quemaduras solares de Charles Ross, quien grabó bajo un lente placas de madera con la huella del sol. Además, tenemos a un creador muy singular, Juan Luis Rodríguez Sibaja, quien en 1969, fue premiado en la Bienal de París, con una instalación en la cual utilizó materias povera, y su adentrado conceptualismo.


Buscando referentes en el terreno internacional, me condujo a la Colección Huesca, a Roberto Carneiro y Fernando Casás, con una muestra donde entablan diálogos entre arte y naturaleza. La página web de Huesca acota:

Ambos investigan la formación de una conciencia ecológica partir de las relaciones que el hombre establece con el entorno, exploran las grandes matrices simbólicas que ayudan a la inserción humana en el cosmos y ponen de relieve los fundamentos éticos, existenciales y antropológicos de la creación artística.(Huesca. https://arte-y-naturaleza.net/category/autores/fernando-casas/ ). https://www.neo2.com/arte-y-naturaleza/


El francés Pierre Huyghe (1962) -para concluir este comentario-, en un espacio bajo techo de grandes dimensiones, introdujo tierra, agua, piedras, materias ásperas y ordinarias sobre la superficie de concreto, que imprimen una aterradora monumentalidad a la intención, delante de un mundo en constante construcción donde el individuo se aprecia diminuto y la materia lo invade, se le viene encima como terraplén. En otras propuestas introduce una enorme y espesa naturaleza de plantas, musgos, ramajes, que igual parecen disminuir o minimizar lo humano. Javier Hontoria, al referirse al trabajo de Huyghe comenta algo que es central a la teoría y praxis del arte contemporáneo:

Es punta de lanza de una generación que prefiere la interacción a la contemplación tradicional de la obra de arte; que disuelve definitivamente el objeto para convertirlo en algo intangible”. (Hontoria.https://elcultural.com/Pierre-Huyghe)









 
 
 

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