Sala 1: G.Ortega / M.Coyatzin / E.Calel / LF.Quirós / RO.Solís
- 8 oct 2020
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 10 oct 2020
Guillermina Ortega: Cuerpo Mestizo Descolonizado
México
hkuyat/Fuego, 2012-2013
Vasijas de las comunidades indígenas de Veracruz, barro crudo, pétalos de flor de cempoazuchitl, herbolaria de sanación.
Video Medidas variables.
Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa, Excapilla del exconvento Behetlemita, Instituto Veracruzano de Cultura, Casa de la Cultura de Córdoba y Casa de la Cultura de Poza Rica.
La descolonización del cuerpo femenino ha sido uno de mis referentes en los últimos 10 años, al mismo tiempo la espiritualidad femenina y la visibilización de las mujeres indígenas artistas en el estado de Veracruz. En el muro proyecto un video de la quema a cielo abierto que realiza Josefa Pérez, alfarera de Lázaro Cárdenas, Chumatlán, Veracruz, quien heredó el talento y conocimiento de la alfarería de su linaje materno. El audio es el resultado de una obra de creación comunitaria realizada por miembros de algunas comunidades de la Sierra Totonaca (Danzantes, rezanderos, curanderas, niños, promotores culturales), quienes hacían teatro indígena en Coxquihui, Veracruz, ellos escribieron el canto totonaco Maxtum Kalachaw, dirigidos coralmente por el músico Tareke Ortíz.
El resultado es una videoinstalación que proyecta la imagen de Josefa en su relación con el fuego y la tierra, que a la vez envuelta en este canto de esperanza con las voces de fondo, muestra el poder de la espiritualidad femenina. También es la vinculación del barro como actividad ancestral en su relación con la tecnología del video, a manera de contrastar el arte indígena tradicional y los pétalos de cempoazuchitl. Es la voz de mis ancestras a través de estos creadores indígenas, quienes me recuerdan cual es mi encomienda en el siglo XXI como mujer creadora y mestiza.

Guillermina Ortega
Mestiza sobreviviente y reconstruida, 2017
Hilo metálico y milagrito sobre yute
200 x 80 cm.
Esta mestiza son todas las mujeres en mi familia: mi madre, mi hermana, mis abuelas, bisabuelas, tatarabuelas y yo. Al igual que ella, somos sobrevivientes de la violencia física y psicológica dentro del núcleo familiar, con la pareja y en el mundo hetero-patriarcal. Esta mujer pintada de blanco es una mujer llena de luz con capacidad de reconstrucción y transformación, en el centro se devela un textil de la zona huasteca poblana, de donde es mi linaje matriarcal, desde ahí surge un milagrito con forma de niña, es la esperanza envuelta en hilos dorados. Esta mestiza sobreviviente y reconstruida es la mujer de mi generación y de las nuevas generaciones, quienes tenemos mucha luz y muchas capacidades físicas, intelectuales y espirituales, con infinita capacidad de empoderamiento para nuestro ser.
Utilizo materiales tradicionales como la aguja e hilo como una manera de evidenciar lo que hemos sido desde tiempos ancestrales, las técnicas contemporáneas como la pintura en un solo valor con escurridos y salpicados es otra manera de ir a la esencia de la forma femenina, concentrándome en el cuerpo físico que al mismo tiempo revela la luz espiritual. En mi trabajo reciente visibilizo la descolonización del cuerpo femenino, pero también hago evidente algunas situaciones por las que atravesamos las mujeres como el sometimiento, la invisibilidad, la violencia, la discriminación por color de piel, de edad, etc.
Guillermina Ortega



Guillermina Ortega
Cuerpo mestizo descolonizado, 2019
Tríptico
Acrilico y textil.
37.5 X 108 cm. (31.5 X 36 cm. c.u.)
Recientemente me interesa el cuerpo mestizo como territorio donde suceden muchas cosas, la expresión y expansión de diferentes lenguajes, mi reflexión se enfoca en el cuerpo (y el ser) que ha transitado entre dos mundos o culturas, a pesar de lo distante que parecen los 500 años, antes del catolicismo instaurado, nuestra subjetividad era otra, sin las culpas y prejuicios de Occidente. Por una parte, el mestizaje con sus rasgos indígenas emerge en la psique de las mujeres occidentalizadas de mi generación, de esta manera son mis referentes en textiles y bordados semi-ocultos en mis piezas con aguja e hilos, en los cuales he venido trabajando la imagen del cuerpo mestizo presente y ausente. En este tríptico, en mi tratamiento del color, me estoy refiriendo al color de la piel, a pesar de que las mestizas tenemos la piel morena, existe una tendencia mental al blanqueamiento de los cuerpos. El hilo dorado es el sometimiento histórico en las mujeres, es un pequeño hilo que en cualquier momento se podría liberar, el bordado en punto de cruz semioculto es la identidad indígena que se devela en cualquier momento. Como artista veracruzana mi perspectiva del arte es desde donde soy y habito, por lo que propongo una visualidad que refleje el territorio corpóreo y geográfico, pero también el mental y espiritual.
Moyo Coyatzin: Historias de Traición, Saqueo y Cenizas
Nicaragua / Costa Rica



Moyo Coyatzin: Historias de Traición, Saqueo y Cenizas
Instalación detalle de muestra Rastros 2005. Sala 1 del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Curada por Ernesto Calvo
Lo ocurrido en los antiguos territorios de Abya Yala durante la conquista y colonización, es una memoria de acecho al habitante originario, traición a su convivencia, saqueos de tesoros y de lo cual sólo quedaron cenizas. Este es uno de los temas contundentes del maestro artista y curador Moyo Coyatzin (Nicaragua-Costa Rica), fundador en 2012 del proyecto MAYINCA.
Sus dibujos, ensamblajes, instalaciones, objetos, subsumen bajo una pátina de lodo, y espinas de pochote, evocadores de esos tortuosos episodios que constituyen una “No Celebración” del 12 de octubre como mal llamado “encuentro de culturas”.
El abordaje al arte originario es un hilo conductor a lo largo de su obra, desde finales de los años sesentas, cuando el artista reside en California, ya abanderaba la descolonización como manifiesto de resistencia y provocación artística.
Para Coyatzin, el arte es como la flor del árbol que más le ofrece material para sus singulares creaciones, es una flor, perfumada, delicado tejido de filamentos y pistilos, y, aunque provenga de un robusto árbol, su corteza está plagada de hirientes espinas. Esta es la naturaleza de tales evocaciones a un pasado de dominación hegemónica y filibusterismo, y que el arte no olvida.
Edgar Calel: Caminar, Caminar, Caminar...
Guatemala





Edgar Calel
Serie IXIM
B´enan chuech ri rua ch´ulef / caminando sobre el rostro de la tierra. 2018.
4 dibujos a carboncillo sobre lona cruda. Dimensiones: 350 cm. x 172 cm cada pieza.
Caminar, caminar, caminar, gastar los pies hasta sangrar, sentir la soledad, recordar la tierra de donde salimos, caminar, caminar, caminar, recordar los sabores y olores de las comidas, caminar, caminar, caminar, ocupar otros espacios, conversar con desconocidos, escuchar conversaciones en otras lenguas, no comprender nada, caminar, caminar, caminar, hacer un fuego para alimentar el espíritu, caminar, caminar, caminar, abrir los ojos en otros sitios, comer pan y extrañar la tortilla, caminar, caminar, caminar, preguntar dónde es que estoy? Caminar, caminar, caminar, escuchar de otras personas quién soy, caminar, caminar, caminar agarrados de la mano con el silencio y el miedo, caminar, caminar, caminar y dibujar con un pedazo de carbón quien soy…
Luis Fernando Quirós: Valores de Cambio para la Descolonización
Costa Rica

Luis Fernando Quirós
Valores de Cambio para la Descolonización, 2017.
Instalación con hojas de higuerón, bejucos y acrílico negro
Medidas variables
La pieza alude jocosamente al dinero, al oro, tan sedicioso y atractor para los sedientos del metal precioso, pero también atañe a la globalización, a los emporios mercantiles del mundo con sus nuevas tácticas hegemónicas y filibusteras de la mercadotecnia, y la "mitotecnia", o ciencia de crear pantallas vacías sin esencia y "sólo" cosmética.
El que sean hojas que desecha el árbol, simboliza el juego, el simbolismo de venderles aire a los países centrales a cambio de mantener los bosques en nuestras tierras, una estrategia de cambio y descolonización.

Luis Fernando Quirós
Cristo de los bejucos
Instalación con bejucos, palos y hojas de higuerón. 2017.
Medidas variables
La imagen de un Redentor en la cual creo, es humilde, pobre, sencilla, tal y como somos la mayoría de los habitantes del mundo; desconoliza el simbolismo europeo paleocristiano, gótico y renacentista con una obra hecha con materiales naturales, maderas, palos, bejucos, todos de carácter efímero. Mientras estuvo expuesta, los bejucos arboreos continuaban vivos y creciendo, sobre una alfombra de hojas, algunas pintadas con glifos de la escritura maya. Una vez concluida la muestra dichos materiales fueron devueltos al entorno de donde salieron.
La pieza obtuvo el Premio del Jurado en el Salón de Escultura 2017, de la Asociación Nacional de Escultores Costarricenses, ANESCO, en el Museo Municipal de Cartago.

Luis Fernando Quirós y Zole Solano
Herramientas para el bosque. 2014
Instalación con palas y orquídeas.
Medidas variables.
Para la muestra INJERTOS Art’ En Natura, Jardines Lankester, en pareja con la artista Zoleila Solano, fueron creadas un conjunto de palas o herramientas para el trabajo de campo en cuyos palos fueron sembradas orquídeas, las cuales al florecer regeneran un gesto poético de integración al espacio del jardín botánico.
Rafael Ottón Solís: Expolio, Saqueos, Asaltos
Costa Rica





Rafael Otton Solís
Expolio, Saqueo, Asalto 2020
Instalación
Mi propuesta trata de “Expolio”, el saqueo del subsuelo, de sus riquezas arqueológicas de la imposición de una cultura religiosa ajena a las culturas mesoamericanas ancestrales y de sectas hoy en día, que son verdaderos proyectos políticos de enajenación. Del engaño permanente de “oro y espejos” por las tierras, mineras, de zonas marítimo terrestre, por plantaciones que envenenan suelos y poblaciones.
Cada obra es una pequeña instalación de medidas variables, espejismo (el del niño con una cerámica huetar original llenas de bolitas de vidrio). ¡No se las lleven! (el niño estirando sus brazos para que no se las lleven en barcos los tesoros precolombinos).
“Haremos una hostia con masa de maíz, harina y esperanza… Asalto al Paraíso”. Los barcos que se llevan los tesoros.



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